martes, 13 de septiembre de 2011

cx-5

Mazda presentará en el salón de Fráncfort, a mediados del mes de septiembre, la versión definitiva del CX-5. Se trata de un nuevo modelo con carrocería de todocamino, que nace para competir con el Ford Kuga y Volkswagen Tiguan, entre otros.
Mazda CX-5: el inicio de una nueva era



Según la firma japonesa, este nuevo modelo se pondrá a la venta en los concesionarios españoles en torno a la primavera de 2012. Por entonces, el CX-5 se convertirá en el tercer todocamino de la firma de Hiroshima, tras la introducción del CX-7 y el CX-9 -éste último no se ha comercializado en Europa-.

Asimismo, mientras que en Estados Unidos el nuevo CX-5 está llamado a sustituir al Mazda Tribute -que comparte elementos con el Ford Escape-, en el Viejo Continente el CX-5 ocupará un lugar completamente nuevo en la oferta de Mazda.
Mazda CX-5: el inicio de una nueva era

La llegada del nuevo CX-5 es muy importante por dos motivos. El primero de ellos es que el CX-5 supondrá el inicio de una nueva etapa tecnológica llamada Skyactiv. Un período que se caracterizará por el uso de carrocerías y plataformas más ligeras, motores más eficientes y cajas de cambios evolucionadas. La segunda razón es que este nuevo todocamino será el primer exponente del nuevo lenguaje de diseño de la marca bautizado como Kodo.
Nuevos motores
Mazda CX-5: el inicio de una nueva era



Comenzando por la tecnología Skyactive, el nuevo CX-5 incorporará un nueva plataforma más ligera y una carrocería también más liviana. No obstante, la punta de lanza de esta tecnología será, sin duda, los nuevos motores. Y es que el CX-5 incorporará nuevas mecánicas de gasolina de dos litros -Skyactive G- y diésel de 2,2 litros -Skyactive D- con dos niveles de potencia que, según Mazda, asombran por su eficiencia.

En este sentido, ambos propulsores, tanto el de gasolina como el diésel, se caracterizan por presentar una relación de compresión de 14 a 1. Se trata de una relación de compresión muy alta para un motor de gasolina y muy baja para un diésel. Por ejemplo, en el Mazda6 el motor diésel 2.2 de 130 caballos presenta una relación de compresión de 16 a 1 mientras que en el gasolina 2.0 de 155 caballos la relación de compresión es de 11 a 1.
Mazda CX-5: el inicio de una nueva era



Según Mazda, lo que han intentando hacer con esta estrategia es fijar primero cuál sería la relación de compresión idónea -que se ha establecido en 14 a 1- para después desarrollar el resto de especificaciones de los motores.

Con ello, Mazda asegura haber creado una mecánica fiable y agradable que presenta consumos especialmente bajos, sobre todo en los motores diesél. Así, la firma japonesa asegura que el CX-5 2.2 con el nivel más bajo de potencia, la tracción delantera, la caja de cambios manual y el sistema i-stop expulsará unas emisiones inferiores a 120 gramos de CO2 por kilómetro recorrido.

De cumplirse esta cifra, estaríamos hablando de un consumo y unas emisiones inferiores a los cinco litros cada 100 kilómetros. Para hacernos una idea, un Volkswagen Tiguan con el motor 2.0 TDI, tracción delantera, cambio manual y sistema start/stop presenta unas emisiones de 139 gramos de CO2 y un consumo de 5,3 litros, una cifra mucho más alta que la prometida por Mazda.

Y todo ello con unas cilindradas bastante altas -dos litros el de gasolina y 2,2 litros el diésel-, sobre todo si tenemos en cuenta la tendencia actual de reducción de cilindrada o 'downsizing' de los principales fabricantes.
Nuevo lenguaje de diseño

El segundo motivo por el que el CX-5 es un coche importante para Mazda es por el diseño. Y es que como se ha mencionado anteriormente este nuevo todocamino inaugura un nuevo lenguaje de diseño más deportivo que Mazda ha bautizado como Kodo y que se pudo ver anteriormente en los prototipos Shinari y Minagi.

Con este nuevo lenguaje, Mazda quiere romper con la era anterior, dirigida por Laurens van den Acker, responsable de prototipos como Nagare, Ryuga y Hakaze. En este sentido conviene recordadr que Van den Acker fue fichado por Renault como jefe de diseño a mediados de 2009.

De ahí que el nuevo padre, en lo que a diseño se refiere, de esta criatura llamada CX-5 es Ikuo Maeda, un trabajador de la compañía con cerca de 20 años de experiencia en la firma de Hiroshima e hijo de Matasaburo Maeda, el diseñador del icónico RX-7.

En definitiva, un innovador todocamino que abre una nueva e importante etapa en Mazda, tanto en tecnología como en diseño.

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